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- Recuperar una rica tradición de obras infantiles
que durante siglos han sido leídas con inmenso placer por
millones de niños de todo el mundo
- Aprovechar su riquísimo léxico, que contrasta con muchas de
las obras para niños que hoy se editan en las que, por facilitar
la comprensión, se reduce de modo excesivo la variedad de
vocablos.
- Mostrar, a través del contenido y estilo de estos
cuentos, otras épocas con otros usos y formas de vida.
- En cuanto al aspecto ortográfico, las palabras con dificultad
se presentan al pie de cada página con el refuerzo de un
orto-dibujo, que lleva incorporada la palabra dudosa destacando la
letra o letras difíciles.. En ocasiones, en lugar de la palabra que figura en el
cuento, se refuerza con dibujo otra palabra de su grupo léxico,
cuya representación es más asequible o más atractiva. Así, en
lugar de "hablando" se pone el dibujo de "habla" y para
"ventanillo" el de "ventana".. etcétera.
- Hemos dedicado particular atención al enriquecimiento del
vocabulario pero evitando agobiar al lector. Estos cuentos, al pertenecer a otras épocas, muestran un
estilo mucho más florido y un léxico más rico de lo que hoy es
usual. Para facilitar la comprensión se han definido todos los
vocablos que podrían ofrecer alguna dificultad de interpretación. Los
dibujos, a su vez, ayudan a la comprensión de términos como
"vasallos", "bribón" y otros, cuya
representación gráfica permite, de modo inmediato, captar el
significado.
- En el aspecto estético también los dibujos intercalados en las
páginas embellecen notablemente la presentación de estos
cuentos, que así resultan más atractivos a los niños de hoy,
habituados a libros abundantes en dibujo y con gran riqueza de
color.
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